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miércoles, 3 de marzo de 2010

Una primera vez

Siempre hay una primera vez.

¡Sí, siempre la hay! para poner una foto en vertical y romper esquemas mentales (esos de control en el orden establecido y patochadas por el estilo que nos creamos a saber por qué) o para cualquier cosa menos banal que ésta.

Por ejemplo, hay una primera vez para echarse para atrás, como me sucedió el sábado y a pesar de que las “señales” que a veces se me presentan me guíen en el camino… de ceguera estúpida que me da el ponerme gafas de sol en la oscuridad. Sí, me eché para atrás porque me pesaba la mochila… porque a veces no me doy cuenta de que la llevo puesta y echo a caminar como si tuviera muelles en los pies hasta que un simple bufido de viento me hace caerme de culo.

O puede que no, puede que, una vez más, "no casualmente" tuviera que ser así.

En fin, ya ha habido una primera vez para equivocarme (cuanto tiempo hace de la primera vez! :)), una primera vez para empezar de cero, para liarme la manta a la cabeza y saltar, una primera vez para contradecirme en mis sentimientos, para no reconocerme en actitudes que no “iban conmigo”, una primera vez para…

Y al final de la primera vez sucede una segunda como una oportunidad y me toca decidir si la aprovecho o no porque también hay una segunda vez para intentar dejar la mochila en el suelo y soltar lastre. Yo me quito las gafas de sol y decido alimentar a mi lobo lleno de amor.

¿Cuál de los 2 lobos alimentas tú?

(Fotografía a una bolsa de las tiendas Natura. Cuento del viejo y el nieto.)

viernes, 29 de febrero de 2008

Los pies siempre en el suelo

A veces aunque el equilibrio entre tu razón y tus emociones sea difícil de lograr vale la pena pararse un momento y plantarse firme… dejar bien asentados los pies en el suelo.

Es curioso pero el corazón se conforma con cualquier “autoengaño” por pequeño que sea e identificado que esté. Por eso creo que, personas como yo, que soy bastante emocional, necesitamos tomar decisiones al margen del camino que sigan nuestros latidos. Y después de ello ser consecuentes.

Obviamente, creer en el destino como yo lo hago ayuda, porque sabes que el “cosmos”, el “Chi”… o la “nave nodriza” que dirían otros (yo es que no soy nada religiosa! :)) pues te plantarán delante la situación cuando llegue el momento oportuno así que ¿Por qué preocuparse?

Ayer me escribía, una persona que acabo de conocer, un mensaje al móvil que decía: “lo mejor está siempre por llegar” y yo misma me digo ahora… Pues quizás sí! Y me alegro por ello… o quizás no pero eso que me he llevado!!! y sigo sonriendo. Al fin y al cabo todo es una cuestión de actitud y yo ya os he hablado de mi actitud ante a vida así que… a bebérsela a sorbitos!!!!

miércoles, 27 de febrero de 2008

¿Una aguja en un pajar?

Ayer toda la gente que me rodea me hablaba de las "casualidades" y a mi me resulta curioso haber empezado este blog con un post que decía "Las casualidades no existen" y pensar en que tenía que escribir la anécdota de ayer.

Os cuento:

Hace cosa de 2 meses entró al trabajo un chico alemán de padres españoles que vino de Alemania por otro trabajo que finalmente no resultó ser lo que él esperaba. En lugar de volverse se quedó en Barcelona y ahora trabajamos juntos.

Ayer me dió por hablar, a la hora de la comida, sobre cuando, a mis 17 años, hice intercambio con un chico alemán. Ha llovido mucho desde entonces pero recordaba muchas situaciones concretas y el grupo de gente que nos hicimos más amigos y que acabamos manteniendo contacto algunos años después de esa experiencia.

Hablando sobre ello di algunos detalles sobre una persona en concreto. Una chica que se llama Eva y con la que hice amistad...

A estas alturas es fácil de adivinar pero yo todavía estoy alucinada de esta... ¿qué? ¿casualidad?... pues sí!!! Eva es la hermana de este compañero de trabajo.

Alemania, España... 2 personas de ¿cuántos millones? QUE PEQUEÑO ES EL MUNDO!!!!

domingo, 24 de febrero de 2008

Ley de la atracción

Dice Michael Losier que atraemos aquello a lo que prestamos atención y no puedo estar más de acuerdo con lo que dice. Puedo comprobarlo cada día simplemente proponiéndomelo... es increíble.

Entiendo, y creo en ello, que se trata de algo así como "estar centrando todos los esfuerzos, toda la energía en algo" pero ojo! que sucede tanto con las cosas positivas como las negativas.

Yo he estado centrando mi atención en algo que me perjudicaba y ha acabado realmente ocurriendo tal cual lo imaginé una y otra vez... Eso sí, gracias a eso tengo claro a que voy a prestar atención a partir de ahora y es todo aquello que me conviene.

Si queréis hacer una prueba empezad cambiando el lenguaje, hacer las frases en positivo. Hay que, como diría Michael Losier, reformular las afirmaciones para que te hagan sentir bien. Tendemos a hablar de las cosas que nos disgustan y estamos pendientes de lo que no queremos así que centramos todos nuestros esfuerzos, pensamientos, en ello y emitimos esa negatividad que la gente que nos rodea percibe.

Voy a parar atención a mis frases y a dejar el no... bueno, empezando ya diría "y a tomar el sí" como referencia, centrar mis esfuerzos en lo que vale la pena y especialmente a identificar ya mis creencias limitantes para poder empezar a construir en positivo.


(Michael Losier estudió PNL, Programación Neurolingüística, y se formó como empowerment coach)